Domingo, Pascua de Resurrección

SEMANA SANTA EN FAMILIA

El Domingo de Resurrección o Domingo de Gloria es la fiesta más importante para los cristianos, porque celebramos la Resurrección de Jesucristo tras haber sido crucificado. Con esta celebración religiosa finaliza de la Semana Santa para la fe católica y cristiana.

Estimada Comunidad,

Compartimos con ustedes una guía para ayudar la oración en familia, que les hemos invitado a realizar durante esta Semana Santa, en clave de oración ignaciana, junto a un vídeo motivacional realizado por una de las familias del Colegio:

Domingo Santo

La Resurrección del Señor

Motivación:

San Ignacio de Loyola propone la contemplación de Cristo resucitado, nos invita que desde la alegría y el gozo contemplamos a ese Jesús que vence la muerte y el mal.

Nos saludamos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Poner de fondo un instante la Canción: Escojo la Vida, de Cristóbal Fones,sj.:

https://www.youtube.com/watch?v=2-nfL6Jiky4

Pedir la Gracia:

Después de haber escuchado esta oración cantada les invitamos a pedir la gracia de alegrarnos y gozar de la Gloria de Dios Padre, de alegrarnos del Don de la Vida y por tanto bien realizado Dios en nuestras vidas.

Lectura: tomada de Juan 14, 1- 3

Jesús, es el camino al Padre.

No se turben; crean en Dios y crean también en mí.

En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar.

Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes.

Esta es Palabra del Señor.

Reflexión:

Feliz Pascua a todos. ¡Cristo ha resucitado! ¡En verdad ha resucitado! Sale a nuestro encuentro con el saludo más sencillo y más maravilloso que puede recibir una persona: “Paz a ustedes”. Y ya sólo nos queda responder con el mismo ímpetu que pronunció el discípulo Tomás: “Señor mío y Dios mío”. Es una manera de decirle al Señor: Creo en Ti, te ofrezco el don que me viene de Ti, el don de nuestra fe, de nuestra humilde pero ya gloriosa fe, de la que vivimos y por la que vivimos, según lo que Tú nos has enseñado.

¡Señor, desde hoy, me llamas a ser discípulo tuyo. Me llamas a no tener miedo. Cuando aprenda a compartir mis bienes con los necesitados, sé Señor que has resucitado; si soy capaz de consolar al amigo o al familiar que sufre, sé Señor que has resucitado; si respeto a los que tengo más cerca, sé Señor que has resucitado; si soy capaz de desprenderme de mis máscaras y de mis egoísmos, sé Señor que has resucitado; si estoy dispuesto a dar mi tiempo por los demás, sé Señor que has resucitado; si soy capaz de mirar la realidad con Tus ojos y no según mis necesidades, sé Señor que has resucitado

¡Te pido, Señor, que el aleluya pascual se grabe profundamente en mi corazón, de modo que no sea una mera palabra sino la expresión de mi misma vida: mi deseo de alabarte y actuar como un verdadero «resucitado»!

Peticiones:

1.- Te pedimos señor la alegría de la vida y el consuelo que nos proporcionas con tu Salvación. Para que en el corazón de muchas personas resuene tu nombre con fuerza en el mundo entero.

Roguemos al Señor.

2.- Que en la Pascua de Resurrección los hombres y mujeres de todos los rincones de la tierra sientan en sus corazones la alegría del amor de Dios.

Roguemos al Señor

Coloquio/ Cierre:

Sabemos todos que cuando Jesús resucita se presenta primero a su madre, a las mujeres y a los discípulos. Por esa razón invitamos a pedir a través de esta oración que Jesús permanezca siempre en los caminos de nuestras vidas, en el camino de nuestra Comunidad Escolar. Por ello concluiremos con una oración a nuestra Santa fundadora:

Santa Juana de Lestonnac Enséñame A ser persona que descubra la presencia de Dios, como amigo, cada día, en cada acontecimiento. A compartir lo que soy y lo que tengo con mis hermanos, especialmente, los más necesitados. A interesarme por reflexionar la palabra de Dios y a vivir de acuerdo a ella. A preocuparme por conocer los problemas que hay a mi alrededor y hacer esfuerzos por ayudar a superarlos. Aprender de María a quien amaste de manera especial a servir desinteresadamente con alegría y constancia. A descubrir en mi, cuál es mi camino o vocación. Seguirlo y luchar para que la Iglesia, mi Patria y el Mundo sean mejores. Amén

A modo de cierre podrían incluir la Canción: María Mírame

https://www.youtube.com/watch?v=vLGln-iqIOo