Nuevos Santos para la Iglesia Universal

El Papa Francisco elevó a los altares al arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, mártir, y al Papa Pablo VI en una ceremonia el Domingo 14 de octubre del presente año. La ceremonia coincidió con una importante reunión sobre la juventud para dar energía a la Iglesia.

El Papa certificó los milagros atribuidos a Romero y Pablo VI, lo que allanó el camino a la canonización.

Pablo VI, quien dirigió la Iglesia Católica Romana desde 1963 hasta su muerte en 1978, será el tercer papa que Francisco convierte en santo después de Juan XXIII y Juan Pablo II. Quien durante su Pontificado marcó los lineamientos de una Iglesia para los nuevos tiempos.

Romero, fue un Obispo que se destacó por su defensa de los más pobres y desposeídos, los afligidos y marginados, defensor de los que sufrieron injusticias sociales y políticas, por esa razón fue abatido – asesinado – el 24 de marzo de 1980 cuando oficiaba misa. La dictadura militar salvadoreña se oponía enérgicamente a la prédica de Romero al inicio de la guerra civil, que se prolongó hasta 1992.