Proyecto educativo


Estilo educativo al que adhiere nuestro Colegio Compañía de María.

La educación que ofrecemos se fundamenta en la Propuesta Educativa propia de la Congregación Compañía de María, Nuestra Señora. Al servicio de la sociedad y de la Iglesia ofrece una educación evangelizadora fundamentada en la persona de Jesús de Nazareth. María Nuestra Señora, su primera discípula da nombre propio e identidad al Proyecto Educativo Compañía de María.

Njuanalestuestro estilo educativo pone énfasis en:

  • Una educación Humanista Cristiana integral e integradora.
  • Una educación de calidad que potencia el “Magis Ignaciano” para “más amar y mejor servir”.
  • Una educación que integra Fe-Vida, Fe-Justicia, Fe-Cultura, Fe- Ciencia y Tecnolo
    gía, es decir, una Educación Integral e Integradora.
  • Una educación para la solidaridad, la responsabilidad social y el desarrollo social que contribuya a la transformación y mejora de la realidad.
  • Una educación que va más allá del aula y lo establecido ofertando actividades extracurriculares que buscan compartir la fe, cultivar el sentido artístico, incentivar la capacidad de crear e investigar, favorecer el disfrute y cuidado de la naturaleza, practicar el deporte, el intercambio de personas entre los colegios Compañía de María.
  • Una educación que se realiza con otros y otras desde un trabajo en comunidad educativa, mediante la acogida, el diálogo, la participación, el trabajo en equipo, la cooperación y la corresponsabilidad.
  • Una educación que da importancia a la familia y busca cauces para su participación en el Proyecto Educativo Compañía de María.
  • Una educación que se ofrece como servicio a través de educadores y educadoras que son testigos con su palabra y su vida, de los principios y valores en los que se quiere educar

Principios filosóficos-pedagógicos que nos identifican:

La filosofía que subyace en el Proyecto Educativo de Santa Juana le Lestonnac nos indica la forma de realizar el servicio educativo.

Los principios filosóficos-pedagógicos que nos orientan:

  •  “Todas no calzan el mismo pié” responde con igualdad de oportunidades a las necesidades da cada persona, para que desarrollen sus capacidades de acuerdo a sus ritmos de aprendizaje.
  • “Relación que acompaña, integra y hace crecer” donde el educador mediador del aprendizaje acompaña el proceso de desarrollo y crecimiento de cada persona, siendo su guía y usando el diálogo en libertad para resolver dificultades.
  • “Formación de cabezas bien hechas más que bien llenas” más allá de la transmisión de contenidos se potencia el desarrollo de la interioridad “ser”, de las capacidades “saber”, habilidades “saber hacer” y las motivaciones “querer hacer”. A la vez se estimula la formación de un pensamiento reflexivo, abierto y solidario.
  •  “Educar en la vida y para la vida” se prepara a la persona para afrontar situaciones nuevas y los desafíos de la realidad actual desde unos principios éticos y evangélicos. La educación en “virtudes sólidas” y valores encarnados, van formando a la persona para la construcción de un mundo más humano. El discernimiento es un camino pedagógico y espiritual que le permite adquirir un juicio recto y tomar decisiones en libertad, signos de una educación integral e integradora.
  • “Educar en comunidad desde un Proyecto común” para el desarrollo del Proyecto Educativo del colegio se necesita un trabajo en equipo comprometido y en armonía en torno a unos principios comunes, hacen posible que todas las personas lleven a cabo la tarea educativa, que es responsabilidad de toda nuestra comunidad.
  • “La mujer debe salvar a la mujer” en nuestros Centros Educativos se favorece y educa para la complementariedad de ambos sexos. Se busca acompañar a la mujer en el desarrollo de sus potencialidades que le permiten desempeñar el papel que le corresponde, en la transformación de la sociedad.
  • “No dejar apagar la llama” se ofrecen los medios necesarios para que pueda darse el “encuentro entre cada persona y el Dios que la habita”. La escucha, la apertura al otro, la vivencia de la soledad y el silencio, el encuentro con la fragilidad y las necesidades de los que nos rodean, favorecen la apertura a la trascendencia y el cultivo de la dimensión religiosa.
  • Buscar y encontrar a Dios en la vida, en la cotidianeidad, uniendo contemplación y acción, es lo que define la espiritualidad de la Compañía de María. La fe es un don y educar para la trascendencia es una llamada a ser, personal y colectivamente “testigos y referentes del Dios de Jesús”. Nos compromete a “cuidar la llama” y a compartir y extender su luz”.

*(Extracto Proyecto Educativo Universal Compañía de María).